Por lo general, cuando estamos en una comunidad
observamos contradicciones tremendas, tanto en las concepciones de mundo, como
en las relaciones sociales con las que los sujetos se vinculan entre sí.
Se naturalizan las desigualdades, y hay unos cuantos, que
dentro del mismo grupo social, pretenden diferenciarse de sus pares de clase.
Obreros, empleados públicos, Vigilantes, albañiles, carpinteros, mecánicos,
secretarias, licenciados, abogados, comerciantes, profesores, cocineros, en
fin, una gran gamma de mano obra, barata y calificada, individualizada y
sumergida en el zapíng placentero del entretenimiento televisivo. Nuestras
comunidades están atomizadas y desarticuladas.
Sí, la vida política y económica que estamos viviendo en
México y en el planeta, logró instalar la idea de que no tenía sentido
preocuparnos por nuestro entorno; que los problemas de mi vecino no eran de mi
incumbencia, por tanto no afectaban mis intereses, y que en consecuencia
nosotros, los electores, elegimos a los gobernantes para que ellos se “ocupen”
de solucionar problemas puntuales de nuestras comunidades, para entonces yo
tener tiempo “de hacer otras cosas”.
Cosas, por lo general, que se convertirían en problemas,
los cuales serían resueltos por los gobernantes de turno. Y de esta forma, el
círculo vicioso.
Re-componer, re-ingenirezar, re-pensar, redimensionar y
proactuar y proactivar nuestras comunidades es una responsabilidad de todos los
creadores de nuevas realidades, es por ello que para cambiar radicalmente las
formas tradicionales de hacer política y de vivir en una sociedad como la
nuestra. Se requiere de esa precisa y concreta idea, de re-construir una
historia nuestra, nuestra propia historia, de nuestras luchas, de nuestra necesidad
y derecho a la paz y a la mejor calidad de vida, traducida en prosperidad
armonizada de lo económico, lo sociocultural y lo ambiental en su conjunto y al
mismo tiempo.
Bajo estas premisas de reconversión positiva de nuestra
actual realidad en la que vivimos, nos invita a generar espacios distintos para
el encuentro, para el diálogo y la construcción colectiva. De esta forma
creemos firmemente en la necesidad de fortalecer desde nuestras comunidades,
las administraciones vecinales de nuestros espacios comunitarios, a partir de
la gestión local de restauración, conservación, modernización y mejoramiento
continuo de las obras y servicios públicos, derivados de la propia labor de
gestión de los vecinos de un mismo lugar por grande o pequeño que éste sea.
Sin embargo esto requiere de una labor incanzable e
inacabable de compromiso solidario impecable e increíble pero que de darse en
la vida real a través de los creadores mismos de esta nueva realidad desde lo
local comunitario-vecinal, en cuanto a la consolidación de una nueva
subjetividad que rompa en definitiva con los valores individualistas y
competitivos del presente en cualquier parte del mundo.
La cultura, la formación, la organización, la
sostenibilidad integrada y la autosostenibilidad, son elementos centrales de un
proceso de gradual y permanente re-composición y re-diseño comunitarios que
tienen como principal objetivo el lograr que entre todos de forma colegiada y
bien organizada, podamos mejorar sustancialmente nuestra actual calidad de vida
productiva, económica, ambiental y social en general.
NO QUEREMOS GOBIERNOS QUE DECIDAN POR NOSOTROS, TAMPOCO
ES DESEABLE QUE QUERAMOS GOBERNAR POR
NOSOTROS MISMOS, QUEREMOS TRABAJAR EN EQUIPO CON EL GOBIERNO y CON QUIEN DECIDA HACERLO CON NOSOTROS Y PARA NOSOTROS EN SU CONJUNTO, PARA GENERAR
CONDICIONES QUE FACILITEN EL ACCESO A OPORTUNIDADES DE MEJORAMIENTO REAL DIRECTAMENTE
EN EL LUGAR DONDE VIVIMOS.
Todo eso nos convoca al compromiso solidario colectivo y
colaborativo, y nos pone un reto sobre nuestras narices, el cual nos obliga al
hacer transformador y la constante reflexión sobre lo que se hace, para avanzar
en la consolidación de un tejido social que permita profundizar un nuevo modelo
político en el que la gente retome el derecho a gobernar su propia realidad.
La casa del creador de sueños a partir de sus ideas de
cambio y mejoría permanente, crea y re-crea nuevas realidades, se convierte en
un espacio de confluencia de distintos colectivos y movimientos sociales, donde
se reflexiona sobre la comunicación y su relación interdisciplinaria con otras
áreas del conocimiento, donde se construye en colectivo, donde la solidaridad se
traduce en trabajo conjunto de beneficio colectivo para todos los protagonistas
que decidan formar parte de cada transformación lugareña, sin esperar nada mas a
cambio que el que todos y todas sin distinción de edad, género, condición
social y aptitud física e intelectual, vivamos auténticamente mejor a partir de
estas nuevas realidades forjadas entre todos con la intención formal de
alcanzar, sólo la transformación de éste mundo y procurar preservar esta
condición de mejorar sustancialmente las diversas calidades de vida que
conviven y comparten espacios y tiempo bien definidos mas allá de estos mismos
tiempos y de estos mismos espacios para benéfico directo de las generaciones
actuales y las que están en proceso de llegar a vivir, convivir y compartir en
el futuro.
Los creadores de
nuevas realidades tienen mucho por hacer e intentar para transformar y recrear
un mundo mejor, empezando a reconocernos, a solidarizarnos. Aprendamos a
caminar en el trabajo continuo de mejorar sostenidamente todas y cada una de
nuestras actividades humanas en el presente y para el futuro.
Sin duda, vale la pena intentarlo…
La Dependencia y las Nuevas Realidades Sociales y Económicas ¿Un Criterio en Crisis?
El Reto de las Nuevas Realidades Familiares
Economía Social de Mercado
La Nueva Sociedad Mundial y las Nuevas Realidades Internacionales
No hay comentarios.:
Publicar un comentario